BALANCE DEL PRIMER TERCIO DE TEMPORADA DE LOS UTAH JAZZ

Anoche los Jazz ganaron en un final emocionante a los Lakers, sin Pau Gasol, Kobe Bryant ni Steve Nash. Derrick Favors anotó a falta de dos segundos y una décima la canasta ganadora (la primera canasta ganadora en su carrera en la NBA). Fue una jugada en la que Hayward penetró y el hecho de que le defendieran tres jugadores (los dos interiores de Lakers más su propio defensor) permitió a Favors anotar sin oposición la canasta del triunfo. El entrenador de Utah, Tyrone Corbin, dijo tras el partido “creo que mostramos que hemos crecido un poco (…) estos son los partidos que los jóvenes tienen que jugar para aprender cómo ganarlos”. Matt Harpring durante la retransmisión dijo que para él los Jazz estaban aprendiendo a cerrar los partidos.

sus compañeros felicitan a Favors tras anotar la canasta ganadora del encuentro con Los Angeles Lakers anoche

Sus compañeros felicitan a Favors tras anotar la canasta ganadora del encuentro con Los Angeles Lakers anoche

Yo discrepo con ese análisis. Creo que faltando cinco minutos y siete puntos arriba, Utah perdió dos balones y falló un tiro, tres posesiones que a otro equipo no se le escapan, para haber cerrado el partido. Con el mejor (y único) anotador de Lakers en el banquillo con cinco faltas (Nick Young), era el momento de haber terminado el encuentro. Sin embargo, le dimos la oportunidad a Lakers de llegar a un final igualado, donde tuvieron sus oportunidades. Dicho esto, es cierto que al final encontramos la manera de ganar el partido, y eso es positivo, pero…

Transcurrido ya más de un tercio de la temporada regular, creo que podemos hacer un análisis de este primer período de la misma. Tras haber comenzado 1-14 y sin Trey Burke (lesionado), ahora estamos 9-23. Desde entonces, tenemos un record de 8-9, que es más representativo de lo que podemos esperar este año en mi opinión. Aunque parece que se ha enderezado el rumbo, creo que hay bastantes cosas criticables por el momento.

En la parte colectiva, y que creo que es lo que históricamente ha distinguido a Utah Jazz, en defensa estamos siendo un coladero (somos la peor defensa de la NBA, con 108.5 puntos recibidos por partido). La defensa del pick and roll es malísima, no hay nunca una segunda ayuda, y siendo la jugada que más se utiliza en la NBA, y con equipos que la usan con maestría (como San Antonio), nos está matando atrás. Las rotaciones defensivas son inexistentes, nunca hay una segunda o tercera ayudas. No se ve sensación de defensa colectiva, ni los jugadores parecen tener instrucciones de qué hacer si su atacante les remonta la línea de fondo, o si un alero desborda desde el lado débil. Puntualmente hemos visto buenas actuaciones defensivas, como por ejemplo el último minuto del partido de ayer, pero más consecuencia de esfuerzos individuales (robos de balón, tapones, rebotes) que de una defensa colectiva coordinada. No veo un esquema defensivo colectivo, no puedo decir cómo es la defensa de Utah, qué permite y qué no. Y esto es enteramente responsabilidad del cuerpo técnico. Seguimos muy abajo en asistencias y rebotes (sextos y quintos peores de toda la liga), pero sí hemos mejorado en balones perdidos, en la mitad de la tabla.

Por lo que respecta al ataque, hay muy poco movimiento de los jugadores sin el balón, solamente vemos los carretones de Hayward o Burks, posteos ocasionales y poco más. La ejecución del pick and roll es bastante pobre, muchas veces ganamos ventaja del hombre que dribla con el balón y no acabamos de penetrar para anotar o luego doblar a otro jugador. Carecemos de un tirador puro que nos podría dar situaciones de ventaja saliendo de bloqueos ciegos o sin balón, Rush podría ser ese jugador, pero en los pocos minutos que ha tenido no ha demostrado fiabilidad.

En la parte individual, Kanter ha bajado sus prestaciones respecto de los años anteriores de forma drástica, lo que ha hecho que también bajen sus minutos en pista (ayer jugó 14 minutos). Sólo tiene 21 años, pero no se puede correr para atrás y pretender avanzar. Hayward ha estado muy irregular, alternando partidos de all-star y otros nefastos. Alec Burks ha sido el salvador del equipo en muchas ocasiones, de hecho está segundo en toda la NBA en minutos jugados en el último cuarto, por detrás de Jamaal Crawford. El jugador que ha marcado un punto de inflexión positivo en Utah ha sido Trey Burke. No solamente porque con él el equipo tiene un record cercano al 50%, sino que hace que sus compañeros mejoren su rendimiento con él en pista. Estos son algunos ejemplos de porcentaje de tiro de campo de Favors, Burks y Jefferson con/sin Burke:

Favors: 59%/46%

Burks: 60%/47%

Jefferson: 57%/49%

Derrick Favors ha mantenido sus prestaciones defensivas y ha mejorado bastante en ataque, anotando cada vez más. Richard Jefferson ha dado más de lo que yo honestamente pensaba en un principio. Y destacar la mejora general de Jeremy Evans, sobre todo en el lanzamiento exterior, intentando demostrar que es mucho más que un saltarín.

Y ahora, como plantea Laura Thompson en su artículo A Jazz fan’s no man’s land, viene el debate sobre si preferimos ganar partidos o ser uno de los peores equipos de la liga para optar a uno de las tres primeras elecciones del draft de 2014. Ella plantea que si no elegimos en uno de los tres primeros lugares en el próximo draft, los Jazz no irán mucho más lejos que en la última década.

Yo discrepo en este análisis. Es evidente que hemos hecho una apuesta de futuro al echar a todos los veteranos y hacer que este año jueguen minutos todos nuestros jugadores jóvenes. Sabemos que Utah es un mercado pequeño, no muy apetecible para estrellas que sean agentes libres. Pero ya tenemos material sobre el que podemos trabajar: Hayward, Kanter, Burks, Burke, Favors, son jugadores que en dos o tres años pueden dar un salto de calidad muy importante. Los dos jugadores más importantes de la historia de los Jazz no son números altos del draft: John Stockton fue el número 16 y Karl Malone el 13. El propio Trey Burke fue número 9 de draft, y es un jugador que en mi opinión puede marcar una época.

Mi conclusión es que no somos tan malos como el inicio de temporada ha mostrado (1-14). Se me ocurren al menos diez equipos en la NBA peores que los Jazz sin lugar a dudas. El equipo tiene un enorme margen de mejora. Y plantearme cálculos de perder a cambio de una de las tres primera elecciones del draft es simplemente suicida. Muchas veces en el deporte la línea que separa el éxito del fracaso es muy muy fina. Estoy absolutamente convencido de que si los dos primeros partidos de la temporada los hubiéramos ganado, cosa que fue perfectamente posible (contra Oklahoma y Houston), no habríamos ganado solamente 9 partidos. Yo soy partidario siempre de intentar ganar todos y cada uno de los partidos. Mi experiencia como entrenador de base durante 17 años me dice que las dinámicas son muy importantes. Y una vez que te acostumbras a perder es muy complicado quitarse ese mono de la espalda, como dicen en América. Al equipo le falta algo, que es estabilidad y regularidad: alternamos partidos muy buenos y muy malos, e incluso dentro del mismo encuentro, rachas muy buenas y desastrosas. Sinceramente, empiezo a dudar que este cuerpo técnico sea el más adecuado para dirigir al equipo. Al contrario que David J. Smith, yo creo que puede que al final de la temporada Tyrone Corbin no siga siendo el entrenador de Utah Jazz. A no ser que en lo que queda de temporada veamos un cambio de timón espectacular.

@thychobrahe

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ASSISTED, UN COMENTARIO DE LA AUTOBIOGRAFÍA DE JOHN STOCKTON

Acabo de terminar de leer la autobiografía de John Stockton, Assisted. Es un libro que me ha sorprendido muy agradablemente. Por lo que está y por lo que no está. Si esperamos encontrar un relato de sus records individuales (asistencias, robos de balón), vayan olvidándose. Tampoco van a encontrar un recuento pormenorizado de sus diecinueve temporadas en la NBA. Las dos finales jugadas en 1997 y 1998 ocupan muy pocas páginas. Sin embargo, sí que vamos a leer la historia de su familia desde la Declaración de independencia de EEUU (su antecesor Richard Stockton figura con su firma al pie de la misma). Recorreremos con Stockton momentos embarazosos (como cuando se tuerce un tobillo al correr para pagar un ticket de parking justo antes de su primer partido como titular en la NBA, y no se atreve a contárselo a su entrenador), momentos íntimos (como cuando se declaró a su mujer Nada en pantalón de deporte sentados en el sofá), o momentos en los que nos declara sus creencias personales, como su antiabortismo o su fe católica.

assisted

Sabiendo que a Stockton le molesta la intrusión de los demás en su vida personal (y lo deja bien claro en uno de los capítulos del libro), llama mucho la atención la cantidad de anécdotas y detalles personales que nos cuenta acerca de él y de su familia. Por ejemplo, que primero conoció e intentó ligarse a la hermana gemela de Nada Stepovich, Laura, y cuando se dio cuenta de que tenía novio, decidió ir a por su hermana gemela. La infancia en su barrio (el Pequeño Vaticano) en Spokane, su amor y pasión por el deporte (practicaba fútbol, baloncesto y béisbol), tanto que le hace valorar como la primera cualidad de su mujer que sabe pasar y recibir un balón de fútbol americano; cómo sus padres le criaron en los valores de la honradez, el trabajo duro, el no buscar atajos, y la austeridad. Esa austeridad que siendo ya jugador profesional de los Utah Jazz le llevó a no encender la calefacción de su casa (Thurl Bailey le dijo que la encendiera, que no podía meter el dinero debajo de una roca), o a viajar en turista en los aviones y pedir que el equipo le devolviera la diferencia de precio. Vamos conociendo a una persona que le da muchísima importancia a la familia, los valores, las relaciones personales, y a sus mentores en la vida, sus padres y sus entrenadores. Al trabajo duro y constante, sin atajos.

Desde el punto de vista puramente baloncestístico, la parte más sabrosa es en la que habla de la época dorada de los Jazz, con dos entrenadores, Frank Layden y Jerry Sloan. Aquí podemos ver la química tan especial que existía entre jugadores, entrenadores y propietarios, que hizo que fuera un equipo de pequeño mercado con un carácter ganador  y un éxito extraordinario. “Podíamos insultarnos y halagarnos al mismo tiempo, sin mala fe (…) Las discursiones [entre jugadores y entrenadores] nunca eran hostiles. Siempre eran abiertas, y muchas veces animadas. Estos intercambios informales nos hicieron a ambos mejores jugadores y entrenadores”. La última negociación de Stockton con Larry Miller fue así: Miller le dijo, después de varias semanas de negociaciones, que escribiera en un papel la cantidad que valía, y él escribiría en otro lo que creía que valía Stockton. Cuando levantaron los papeles, las dos cantidades eran exactamente la misma, y ahí se acabó la negociación. Dos circunstancias curiosas que contribuyeron al éxito de los Jazz de los 90 fueron el trabajo de médicos y fisioterapeutas (que casi sin medicinas lograban auténticos milagros, y consiguieron que muy pocos jugadores se perdieran partidos por lesión), y el hecho de empezar a usar vuelos privados para los desplazamientos, que hacían que los jugadores pudieran descansar más en los viajes.

Otra parte realmente deliciosa son los dos capítulos sobre los Juegos Olímpicos de Barcelona 92 y Atlanta 96. Hay muchas anécdotas curiosas, pero la mejor es la de los SWAT aterrizando en la terraza donde estaba tendiendo la ropa la mujer de Stockton…y cuando lo leáis veréis qué tiene que ver Clyde Drexler con eso. Los balones de las dos finales olímpicas están en el Delta Center porque Stockton lo tenía cuando finalizaron los dos partidos, y se los quedó. En el 92, los croatas le dijeron que no tirase a canasta, y en el 96 Lenny Wilkens le dijo que se quedara botando hasta que se acabara el tiempo.

Stockton decide retirarse cuando en su última temporada se da cuenta que los jugadores jóvenes se encierran en sí mismos con las nuevas tecnologías (móviles, música) . Comenta que en ese último año, hizo más uso del servicio de habitaciones que en los 18 años anteriores.

Hay muchas, muchas anécdotas. Como que el suelo del Salt Palace ahora está en Spokane; qué pasa cuando tu ceremonia de introducción al Hall of Fame coincide con la del mejor jugador de la Historia (Michael Jordan). Que Phil Johnson tiene un lince adulto como mascota. O a qué se dedica una vez retirado del baloncesto profesional, literalmente a ver crecer la hierba…

Cuando Frank Layden se retira, le comenta a Stockton que uno tarda poco en convertirse en el periódico de ayer. Y este responde que en cualquier modo este “número” de ayer merece la pena ser guardado para releer una y otra vez.

En resumen, un libro muy recomendable para todos los aficionados al baloncesto, no solo los fans de los Jazz, delicioso por momentos, y con mucha información de los entresijos de un equipo que no se perdió los playoffs desde 1983 a 2003, el año de retirada de Stockton.

Finalizo con una frase de Frank Layden: “Stock, tienes que amar absolutamente lo que haces, de otro modo te conviertes en su esclavo”.

@thychobrahe

ARE THE JAZZ READY?

A fecha de hoy, y a la espera del partido que juegan contra Golden State (*), el balance de los Utah Jazz en temporada regular es de una victoria y nueve derrotas, lo que nos convierte en el peor equipo de la NBA (si contamos los partidos de pretemporada, hablaríamos de dos victorias y 16 derrotas). Lo cierto es que nadie pensaba que podríamos estar así a estas alturas de temporada, aunque esta sea una temporada de reconstrucción.

gordonjazz

Si miramos solamente las estadísticas, podemos decir que hay dos problemas principales: pérdidas de balón y porcentaje de tiro. Los Jazz somos el tercer equipo de toda la liga que más balones pierde (18,7 por partido), por detrás de Houston Rockets (19,4) y Golden State (18,8). Y asimismo son los terceros peores en porcentaje de tiro de campo (40,9%), por detrás de Cleveland Cavaliers (40,7%) y Charlotte Bobcats (40,8%). A destacar en cuanto al tiro que somos el peor equipo de la NBA en porcentaje de tiro de tres puntos, con un paupérrimo 25,8%. En el tiro libre somos el cuarto peor equipo en porcentaje de toda la liga, con un 70,5%. Y estamos últimos en asistencias por partido, con 17,6.

Una primera conclusión al leer la estadística es que un equipo último en asistencias y tercero por la cola en pérdidas de balón tiene un problema con sus bases. La lesión de Troy Burke ha sido un lastre, en cuanto que el equipo ha tenido que buscar una alternativa. Sin embargo, John Stockton ha declarado con ocasión de la presentación de su libro ‘Assisted’, que la lesión puede ser una bendición para él, en el sentido de aprender cómo funciona el equipo, sin estar inmerso en la acción. En concreto dijo que para él pasar mucho tiempo en el banquillo como suplente de Rickey Green fue una gran herramienta de aprendizaje. El problema que yo veo es que no hay ningún jugador de ese calibre ahora en Utah.

El fichaje de Jamaal Tinsley no ha surtido el efecto deseado: al final ha sido cortado, y se ha traído de la liga de desarrollo a Diante Garret. Aunque ha realizado un buen primer partido, no parece ser la respuesta definitiva al problema, al menos de momento. Por otra parte, John Lucas III hasta el momento ha sido un fiasco en la mayoría de los partidos, con un juego alocado y precipitado, y en contadas ocasiones acertado ofensivamente. Con una pésima selección de tiro, en muchas ocasiones genera contraataques en contra de los Jazz.

En ataque estaba claro que iba a haber un problema. Si se traspasa a tres jugadores que sumaban el 60% de los puntos del equipo el año pasado, jugadores como Hayward, Favors o Burks deben dar un paso adelante. Por otro lado, hemos perdido la amenaza en el triple que suponía Randy Foye; supuestamente para cubrir esa necesidad fichamos a Brandon Rush, que en el último partido no jugó por decisión técnica. En octubre se habló de un posible intercambio con Denver de André Miller por Rush, pero no llegó a realizarse. En mi opinión, un jugador como André Miller nos vendría de fábula ahora mismo.

En la parte positiva, decir que tenemos a cinco jugadores por encima de los diez puntos de media por encuentro, con Gordon Hayward como máximo anotador, con 19,3. Kanter y Favors están haciendo buena temporada, anotando y reboteando (15,3 y 7,5 Kanter, y Favors 14 puntos y 10,6 rebotes por partido, quinto mejor de toda la liga, y séptimo en tapones, con 1,73).

En el plano psicológico, creo que el equipo ha entrado en lo que llamamos inercia perdedora. Los dos primeros partidos fueron muy igualados, pudiendo decidirse a favor de Utah en los últimos instantes. La verdad es que me dejaron buen sabor de boca. Pero a partir de entonces es como si los Jazz se hubieran acostumbrado a perder. Como dijo John Lucas III, cuando jugamos con Boston ellos no habían ganado ningún partido. Nos ganaron y a partir de entonces iniciaron una racha ganadora, venciendo incluso a Miami Heat.

Está claro que como dice Raúl Fernández de @Jazz_Spain, hay que dar tiempo a los chavales, confiar en ellos y disfrutar de cada victoria. Pero no somos tan malos como para estar con 1 y 10, y dentro de la apuesta de reconstrucción que hemos hecho, hay que intentar mejorar muchas cosas. Solamente con reducir pérdidas de balón y mejorar el porcentaje de tiro de campo las victorias estoy seguro que empezarán a llegar. Pero quizá, como dijo en twitter el otro día @Icebramovich, puede ser todo una cuestión psicológica. En el partido con San Antonio, en el que los Jazz fueron ganando con claridad hasta el último cuarto y ahí se hundieron, Matt Harpring dijo durante la retransmisión que en el último cuarto no puede jugar igual que en el resto del encuentro. Ahí es donde se deciden los partidos. Y lanzó una pregunta: are the Jazz ready? 

(*) Esta noche los Jazz han vuelto a perder con Golden State Warriors, con 6 minutos sin anotar un solo punto y permitiendo un parcial de 19-6.

@thychobrahe

Clippers 103- Jazz 99, mejora significativa

Favors fue el mejor

Los Jazz jugaron su penúltimo partido de pretemporada en el Staples Center, quizá el mejor hasta ahora, ante un muy buen equipo como Los Angeles Clippers, aunque cayeron derrotados por 103 a 99. Derrick Favors anotó 24 puntos y capturó 17 rebotes en 36 minutos, siendo el mejor de Utah. El novato Rudy Gobert anotó 4 puntos, capturó 12 rebotes y puso 5 tapones en 20 minutos. En general, los hombres altos de Utah demostraron una mejora bastante significativa: el juego de pies de Enes Kanter, el tiro exterior de Favors y la defensa de Gobert. El novato francés demostró que es un buen proyecto de jugador, corriendo muy bien el campo, reboteando y taponando, obligando al contrario a cambiar muchos tiros; en su debe hay que apuntar unas manos muy blanditas todavía, y bastante flojo en ataque y en el uno contra uno. Aun así, si siguen trabajando con él, puede llegar a ser muy importante, un jugador del estilo del ya retirado Mark Eaton. Gordon Hayward ha hecho un partido muy serio, demostrando que puede por físico con jugadores más débiles (como cuando le defendió J.J. Reddick) y por velocidad con jugadores más fuertes (cuando se encargó de él Dudley). Del resto de los jugadores suplentes, destacar quizá hasta ahora a Mike Harris y Ian Clark.

Los Clippers por su parte dieron señas de ser un equipo muy sólido, y su nuevo entrenador Doc Rivers parece haber cambiado su mentalidad defensiva y ciertos aspectos de preparación de los partidos: ha hecho retirar del estadio toda simbología de los Lakers cuando juegan los Clippers (recordemos que ambos equipos comparten estadio).

Reseñar también que durante la retransmisión, Craig Bolerjack y Matt Harpring entrevistaron a Jody Genessy (periodista de Deseret News) y a Kevin O’Connor. El primero, después de hacer una broma y darles una manzana a cada uno (lo que hizo exclamar a Matt Harpring “¿es que somos profesores o qué?”), señaló que estábamos ante el mejor partido de los Jazz en la pretemporada; que Alec Burks sería muy importante para la segunda unidad del equipo por su explosividad y su poder anotador; que este año estamos en modo reconstrucción y los aficionados tenemos que ser pacientes; y que Brian Cook tiene posibilidades de quedarse en el equipo (recordemos que hay dos plazas en la plantilla que se disputan varios jugadores).

Por su parte, el vicepresidente de operaciones de los Jazz comentó que Karl Malone ha estado tremendo entrenando y aconsejando a Kanter y Favors, tiene 50 años y tiene todavía un físico impresionante. Señaló que el hecho de ser un equipo joven no es excusa para no ganar partidos o competir. Dijo que los Jazz necesitan que esos jóvenes crezcan este año para llegar a ser mejores incluso de lo que ya son (hablando de Hayward, Favors o Kanter); que el equipo completo dé un paso al siguiente nivel; y completar algunos huecos que tienen ahora, sobre todo por la lesión de Trey Burke, con la que no contaban.

En resumen, aunque con derrota los Utah Jazz han dejado un buen sabor de boca contra uno de los mejores equipos de la Conferencia Oeste. Como dijo Matt Harpring, los fans estamos ansiosos de ver qué son capaces de hacer estos jóvenes jugadores y hasta dónde pueden llegar a crecer esta temporada.

@thychobrahe

Vintage Utah Jazz: El día que El Cartero se enfadó

descargaEl cuadragésimo All-Star Game de la NBA de la historia se disputó el día 11 de febrero de 1990 en el Miami Arena de Miami, Florida, ante 14.810 espectadores. El equipo de la Conferencia Este estuvo dirigido por Chuck Daly, entrenador de Detroit Pistons y el de la Conferencia Oeste por Pat Riley, de Los Angeles Lakers. La victoria correspondió al equipo del Este por 130-113. Fue elegido MVP del All-Star Game de la NBA el base de los Lakers Magic Johnson, siendo uno de los tres únicos jugadores que han logrado este galardón jugando en el equipo perdedor. Magic lideró al equipo del Oeste consiguiendo 22 puntos, 6 rebotes y 4 asistencias, logrando uno de los pocos títulos individuales que le faltaban en su carrera, en su novena aparición en este tipo de partidos.

Pero la polémica al respecto de este partido fue anterior. Los aficionados votaron como titular a AC Green en vez de a Karl Malone. El jugador de los Lakers tuvo 160.788 votos, y Malone 159.562. Ese año  Karl tuvo una media de 31 puntos y 11 rebotes por partido, estando entre los cinco primeros de la liga en anotación (2º), rebotes (5º)y porcentaje de tiro de campo (4º). El año anterior fue nombrado MPV en el All-Star. Y se dio la paradoja de que los aficionados eligieron para el cinco inicial del equipo de la conferencia oeste a un role player, que promediaba 14 puntos por partido, y que, como escribió un periodista de Los Ángeles, solo salía en las fotos de la prensa cuando le hacían una foto a Magic o James Worthy y él estaba detrás. Woody Woodburn escribía en Los Angeles Times: “es como un buen camarero, hace su trabajo correctamente cuando no te das cuenta que está. Si notas su presencia, es porque la está cagando”.

La reacción de Malone fue afirmar “voy a boicotear el partido”, aunque finalmente fue, pero no jugó “por lesión”. El enorme enfado que tuvo al ser excluido provocó una de las mejores actuaciones individuales de la historia de los Utah Jazz. El 27 de enero de 1990, Utah Jazz jugaba contra los Bucks de Milwaukee. Karl Malone decidió hablar en la pista. En el primer cuarto, llevaba ya 17 puntos. En el descanso, ya tenía su media de la temporada (3o puntos y 10 rebotes). Cuando quedaban seis minutos para terminar el partido, hizo una falta a propósito para que Jerry Sloan le sentara en el banco. Ya estaba todo dicho: 61 puntos en 33 minutos, con 21 canastas de 26 intentos, y 19 de 23 en tiros libres. Las estadísticas de este partido las podéis ver aquí. Como dijo Del Harris, “sabía que iba a salir ahí fuera y haría una declaración, pero lo que no sabía que iba a escribir un libro entero en una noche”. Después dijo que sería mejor que los aficionados de Milwaukee le votaran el año siguiente para el All-Star. John Stockton, después del partido, afirmó: “si esto es porque no le han votado, espero que nunca más le voten”.

Ya en otra ocasión ocurrió algo parecido: John Stockton le dijo a Malone que Armon Gilliam le había menospreciado en una entrevista televisiva, lo cual resultó ser falso. Malone jugó contra Gilliam la noche siguiente y anotó 52 puntos. Cuando se desveló todo el asunto, Stockton se hizo el inocente y dijo algo así como “yo no sé lo que le pasa por la cabeza”.

Los Jazz machacaron a los Bucks 144-96. Fue la mayor anotación en la historia de los Jazz en Utah, solamente superada por los 68 de Pistol Pete Maravich contra los Knicks en 1977, cuando el equipo estaba en Nueva Orleans.

Estas son las quince mayores anotaciones en la historia de los Jazz:

#     Player                   Pts    FG    FT    3pt   Opponent    Date

1     Pete Maravich     68    26    16    –     New York    2/25/77

2     Karl Malone          61    21    19    0     Milwaukee   1/27/90

3     Adrian Dantley    57    20    17    0     Chicago     12/4/82

4     Karl Malone          56    18    19    1   Golden State  4/7/98

5     Adrian Dantley    55    24    7     0     Denver      2/681

6     Adrian Dantley    53    19    15    0     Denver      4/10/82

7     Karl Malone          52    22    8     0    Charlotte    12/22/89

8     Pete Maravich     51    18    15    –     Kansas City 12/14/76

9     Pete Maravich     51    21    9     –     at Phoenix  3/18/77

10    Truck Robinson  51    20    11    –     New Jersey  11/21/78

11    Adrian Dantley    51    20    11    0     at Denver   1/7/81

12    Karl Malone          51    19    13    0     GoldenState 12/9/95

13    Pete Maravich     50    23    4     0     Washington  12/26/76

14    Adrian Dantley    50    21    8     0     L.A. Lakers 11/27/79

15    Adrian Dantley    50    12    26    0     Dallas      10/31/80

Malone dijo al final del partido que guardaría el video del partido como recuerdo. Recuerdo de la noche en que su enfado se transformó en un tornado de baloncesto total. A nosotros nos queda el video para recordarlo.

@thychobrahe

El mejor base puro del Draft 2013

El draft 2013 ha sido uno de los más sorprendentes de los últimos años, empezando por el número uno, Anthony Bennett. El que haya apostado a Bennett como número uno se habrá forrado, no conozco ningún analista que le diera como la primera elección. Es cierto que es una bestia en la pintura y vamos a divertirnos con sus mates, pero en mi opinión está por ver lo que puede hacer en una competición superior como es la NBA. Sorprende un poco ver sólo un base puro entre las diez primeras elecciones; además tenemos tres pivots con los números 4, 5 y 6, que viene a demostrar la carencia de hombres altos de cierta calidad en la liga.

Por parte de los Utah Jazz, en mi opinión Dennis Lindsey y la gerencia de Utah han hecho la mejor jugada posible. En mi artículo del 22 de mayo, hablando de las posibilidades de los Jazz en el draft de este año, decíamos que la necesidad más perentoria del equipo era un base puro. Y tal y como decíamos aquí, Trey Burke es en mi opinión el mejor disponible. No me detuve mucho en él, porque sinceramente creía que, dada su calidad, iba a quedar entre las 10 primeras posiciones y fuera de nuestro alcance. Pero hete aquí que los Jazz han conseguido que Minnesota le elija en el número 9 para cambiarle por las elecciones números 14 y 21, que han utilizado para elegir dos jugadores que pueden ser útiles para ellos, como el escolta Shabbaz Muhammad y el pivot Gorgi Dieng. Creo que sumando ambos jugadores salimos ganando por mucho, pero claro, ellos tienen a Ricky Rubio y nosotros no…

Trey Burke es un base puro de 1,82 m, que puede ser uno de los candidatos a novato del año la próxima temporada, o al menos, ser el novato que mayor impacto tenga en su equipo. Es un jugador muy bueno ofensivamente, muy rápido de pies, con un primer paso muy rápido, excelente en el pick and roll. Buen tirador (56,9 % de tiro esta temporada), capaz de crearse su propio tiro, incluso de 3 puntos; penetrar a canasta o doblar el balón al compañero mejor situado. Tiene un cambio de ritmo letal, es uno de los jugadores más rápidos de EEUU y muy difícil de defender en contraataque. Es un líder nato y un ganador, lo ha demostrado en su última temporada en la NCAA. Es un competidor que no tiene miedo de tomar la responsabilidad en momentos comprometidos. Por encima de todo, es un jugador que puede rendir desde ya mismo en la liga profesional. Por momentos esta temporada me ha recordado a un Chris Paul más joven. También se le ha comparado con el base de Sacramento Isaiah Thomas.

Sus puntos débiles son su estatura y su capacidad de defender consistentemente en la NBA, sobre todo a bases altos. Puede compensar esto con su velocidad de pies y sus largos brazos (tiene una longitud de brazos equivalente a 1,95), que le pueden ayudar a ser un buen recuperador de balones. Pero claramente tiene que mejorar su físico, porque con 1,82 y 84 kg está en desventaja física con la mayoría de los bases titulares de la NBA. Con la excepción de un Tony Parker, que lo compensa con su velocidad, es muy complicado que un jugador con ese físico llegue a ser All Star.

En Bleacherreport le comparan con el jugador de Portland Damian Liliard. Y En este video Tony Barone Jr, ojeador durante 13 años, nos muestra su opinión sobre Trey Burke y su futuro en la NBA.

En el vídeo que  mostramos al final del artículo podemos juzgar por nosotros mismos. Pero que no nos quede duda que hemos elegido al mejor base del draft y seguramente al mejor jugador de la NCAA de la temporada pasada. ¿Estará preparado para dar el salto al siguiente nivel?

The Heat is on, Miami campeón

Como en uno de esos partidos de tenis interminables, el tenista con más físico se ha llevado el título. San Antonio, simplemente, se fue quedando sin gasolina a lo largo del partido. Aunque intentaron ser el primer equipo visitante en ganar un séptimo partido desde 1978, con la excepción de Kawhi Leonard (19 puntos y 16 rebotes), que siempre ha dado la cara, los Spurs no pudieron con un tremendo Lebron James que hizo de todo (37 puntos y 12 rebotes): defender a Tony Parker (3 de 12 en el tiro), anotar las canastas decisivas al final (con varias de tiro exterior), rebotear…Y también con el conejo que se sacó Spoelstra de la chistera, Shane Battier, que no había anotado una sola canasta en los seis partidos anteriores y en este hizo 6 de 8 triples. Más un Wade sobreponiéndose a sus problemas físicos y sacando lo mejor en un último esfuerzo para acabar con 23 puntos y 10 rebotes.

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El factor de estas series ha sido el psicológico: San Antonio ha perdido el título en el sexto partido, cuando ha tenido varias oportunidades de cerrar la eliminatoria y no lo ha hecho. De todos los jugadores de San Antonio, en mi opinión el único que se ha sobrepuesto a ese hecho ha sido Leonard, incluso se ganó el comentario elogioso de Jeff Van Gundy cuando en una jugada de dos más uno dijo: “he’s just a grown man”. Los demás han seguido viviendo en el final del sexto encuentro: fallando bandejas fáciles, tiros debajo del aro (Duncan, Parker). Y capítulo especial merece el que según algunos analistas estaba siendo favorito a MVP si hubiera ganado San Antonio: Danny Green. Simplemente se colapsó mentalmente, terminando el partido con una canasta de doce intentos. Y Gary Neal, más de lo mismo (dos canasta de siete intentos). Parodiando la película Space Jam, en los dos últimos partidos los extraterrestres les robaron sus superpoderes.

Varias conclusiones finales: hay que felicitar a Spoelstra, un entrenador novato en la NBA cuando se hace cargo de Miami, que ha conseguido dos títulos consecutivos sin un pivot dominante ni un base all-star; con un juego con cuatro pequeños al que casi nadie ha logrado dominar o hacerle cambiar de estrategia (Utah en temporada regular sí le hizo daño con Jefferson, Millsap y Favors). Ha hecho los ajustes necesarios en esta final, dejando muchos minutos en el banquillo a Birdman o Haslem (el primero fundamental en la final de conferencia), ha alternado jugadores defendiendo a Tony Parker, ha conseguido mejorar la defensa sobre el que hasta el quinto partido estaba siendo la figura de la final, Danny Green. Ha ganado a todo un gran maestro como Popovich en el tablero de ajedrez de la final, obligándole al final a cometer errores.

En efecto, en el debe de Popovich hay que poner malas decisiones en los últimos minutos de los partidos seis y siete: la mayor de todas sentar a Tony Parker y dejar que fuera Ginobili el que se la jugara con 27 segundos y 4 puntos abajo. Ginobili ni siquiera llegó a tirar a canasta y perdió el balón (el cuarto turnover en el último período). Preguntado al final del partido por un periodista, dijo “porque es lo que he decidido hacer”, negándose a argumentar por qué.

Posiblemente San Antonio ha desperdiciado su última oportunidad de ser campeón (Duncan 37 años, Ginobili 36). Y Miami ha demostrado sin lugar a dudas ser el equipo a batir en la NBA para los próximos años.

@thychobrahe